Los socios y abonados del Lucena Club de Fútbol, reunidos en Asamblea el pasado 14 de julio en el salón de plenos del Excmo. Ayuntamiento de Lucena, convinieron que se debía dar formal trámite a la constitución de la Fundación Lucena Club de Fútbol, con el fin de dotar al equipo de fútbol de nuestra localidad de un instrumento jurídico capaz de satisfacer dos viejos anhelos de todos los aficionados: el primero, potenciar el fútbol base en Lucena de una vez por todas, desgajándose de la ordenación, gestión y financiación del primer
equipo, que "se comía" todos los recursos destinados a los equipos formativos, siempre sustentados por los padres de los chavales o por la misericordia de algún empresario; el segundo, éste más espiritual, convocar a todos los niños de nuestra comarca a practicar el fútbol en unas instalaciones adecuadas y bajo la supervisión de unos técnicos cualificados... eso, ahora que se han perdido las calles y las eras como canchas, y las cocheras y zaguanes como porterías, cediendo entre todos un espacio de ocio maravilloso, la calle, al vil vehículo, que todo lo puede. Ello puede dar lugar, a medio plazo, a que el equipo de fútbol de nuestro pueblo se nutra de su cantera, de sus raíces, sin necesidad de buscar fuera lo que se tiene aquí. No obstante, el criterio técnico que se seguirá -presupuesta la humanidad del incipiente futbolista- será el de la calidad y la prestancia, cualidades éstas que ya mostraron Alcalá o Juani Pérez, Antonio Cordón o Luis Carlos, Juan Cantero o Agustín Caballero. Precisamente Luis Carlos, ese brasileño que bebió del Cascajar, y Juan Cantero, serán los primeros depositarios de la fe del fútbol local, de nuestro poyecto de cantera vestido con el traje de una fundación que debe empezar a dar sus frutos en unos años.
La providencia nos escuche.






